El enigma de la felicidad

Por Sandra Jaramillo Botero

Muchas personas en el mundo se cuestionan diariamente, preguntándose: ¿Qué necesito hacer para ser feliz? o simplemente ¿Cuál es el secreto de la felicidad?


Desafortunadamente no existe lugar alguno que venda felicidad, tampoco una pócima mágica que la contenga y mucho menos necesitas viajar a los confines del universo para encontrarte con alguien que te dé un poco de su felicidad. La verdad es que no tienes que ir muy lejos para encontrarla, ella está esperando dentro de ti a que abras la puerta del insondable socavón en que la tienes recluida y poder salir a flote para regalarte toda su alegría.

Para ser feliz lo primero que debes hacer es no compararte con los demás y dejar de pensar que el que está a tu lado es más feliz que tú. Cada quien tiene sus propios sentimientos y su propia felicidad.

Otra cosa muy importante a tener en cuenta, es el apego que posees por las cosas materiales y el dinero, ya que ninguna de estas son sinónimos de felicidad. ¿Cuántas veces has leído en las revistas de farándula, acerca de lo infelices que son o de los múltiples problemas psiquiátricos, de drogadicción y alcoholismo que tienen aquellos llamados personajes del jet set? Ellos no solo tienen dinero, además cuentan con el aprecio y la admiración de sus fans, y así y todo suelen ser más infelices que tú.

                 
Cuanto más te apegues a lo material, más pobre será tu espíritu y más tristeza habrá en tu corazón.

                              
La felicidad es un estado interno propio de cada uno, y solo tú puedes darle salida.

Algunos incluso afirman que la felicidad es gozar de buena salud tanto física como mental, pero sobre todo de mala memoria. Muy posiblemente esa sea la razón por la cual en diferentes ocasiones, Colombia ha ocupado el primero o el segundo lugar, como el país más feliz de la región e incluso de todo el planeta. Actualmente ocupa el tercer lugar en el Índice del Planeta Feliz (The Happy Planet Index) en donde en los últimos años, ha quedado en los tres primeros lugares.

Los colombianos siempre nos hemos caracterizado por tener mala memoria, y afortunadamente es así, porque gracias a eso, podemos voltear la página diariamente y comenzar de nuevo.

Que la población colombiana viva a gusto en un lugar con tantas falencias y problemas suena paradójico e incluso ridículo; por fortuna, a pesar de todas las dificultades, los colombianos somos una población feliz. Por eso debes aprovechar esa peculiar idiosincrasia de quienes nacimos en esta tierra y esos extraños genes que corren por tu sangre, para contagiarte de ese bichito llamado felicidad.

Las personas felices son más exitosas, están a gusto con su vida y con lo que hay en ella. Sencillamente ellos han aprendido a disfrutar esas pequeñas cosas del diario vivir, apreciando y atesorando lo que tienen, pero sobre todo, a levantarse de las caídas y aprender de las derrotas. Son individuos que les gusta estar en contacto con la naturaleza, se ponen cita con su yo interior para escucharlo y ahondar en él. Todo eso les ayuda a que la felicidad emerja libremente, desde lo más profundo de su ser.

Hay una anécdota en la vida de  John Lennon que tiene mucho que ver con este tema. Cuando John era niño, su madre siempre le repetía que lo más importante en la vida era ser feliz. Un día en la escuela, la maestra colocó un trabajo en el que debían decir qué querían ser cuando fueran grandes, a lo cual John respondió: Feliz. La maestra al leer su trabajo le dijo que no le había entendido la pregunta, el rápidamente le contestó: La que no entiende la vida es usted.

El ser feliz es esa fuerza motivadora que te levanta cada día y te impulsa a seguir adelante. Eso no significa que todo el tiempo vas a tener una sonrisa en los labios, porque la felicidad también necesita un poco de tristeza, solo así podrás disfrutar del arcoíris después de una fuerte tormenta.

La felicidad es aquello que en los momentos difíciles te ayuda a hacer un alto en el camino y analizar mejor la situación para poder continuar detrás de tus sueños. Ella no te deja aminorar por los obstáculos que se te presenten en la vida, porque siempre habrá una razón para levantarte y continuar adelante.

A partir de hoy ponte en la tarea de que tan pronto despiertes, le obsequies una sonrisa a la vida, estoy segura que con el paso de los días, te darás cuenta que vale la pena ser feliz. Porque ser feliz es mirar más allá del horizonte y disfrutar el día a día, ya que tal vez a la vuelta de la esquina te ocurrirán cosas extraordinarias.